La inteligencia artificial puede ayudar a un niño a entender mejor una tarea, pero también puede hacerla completamente por él. La diferencia está en las preguntas que le permitimos hacer.
Si el niño simplemente escribe “resuelve este ejercicio” o “hazme este trabajo”, puede obtener una respuesta rápidamente. Pero entonces debemos preguntarnos: ¿qué aprendió realmente?
Para mí, el objetivo no es prohibir la inteligencia artificial. Nuestros hijos probablemente la encontrarán en la escuela, en el teléfono y en muchas herramientas que utilizarán en el futuro. Lo importante es enseñarles a usarla para pensar, no para dejar de pensar.
Por eso organicé cuatro preguntas en el Método PASO de Balance by Genny. Cada letra representa una forma de pedir ayuda sin saltarse el proceso de aprendizaje.
Pregunta qué te piden
La primera pregunta no busca la solución. Busca entender las instrucciones. Muchas veces el problema no es que el niño no conozca la respuesta, sino que no comprende exactamente qué debe hacer.
Aclara qué no entiendes
Antes de explicar, la herramienta puede ayudar al niño a identificar dónde está la dificultad. Para responder, el estudiante tiene que contar lo que ya sabe y reconocer lo que todavía le causa confusión.
Solicita un ejemplo parecido
Un ejemplo puede enseñar sin resolver la tarea original. En matemáticas se pueden cambiar los números; en escritura se puede explicar la estructura sin redactar el texto que el niño debe entregar.
Observa tu propio intento
Antes de llegar a este paso, el niño debe intentar resolver la tarea. Después puede pedir orientación para comprobar su proceso sin recibir la respuesta final.
La IA acompaña; el niño aprende
Estas cuatro preguntas no garantizan que todas las herramientas respondan perfectamente. Los padres todavía debemos revisar las conversaciones, considerar la edad del niño y respetar las reglas establecidas por su escuela.
También debemos proteger su privacidad. No es necesario escribir el nombre completo del niño, su escuela, la información de su profesor ni subir documentos que contengan datos personales.
La inteligencia artificial puede convertirse en un apoyo para estudiar, practicar o comprender instrucciones. Pero no debe reemplazar el esfuerzo, la creatividad ni el proceso de equivocarse y volver a intentarlo.
El propósito de la tarea no es solamente entregar una respuesta correcta. Es desarrollar una habilidad. Si la IA hace todo el trabajo, tendremos una tarea terminada, pero no necesariamente un niño que aprendió.
En Balance by Genny quiero ayudar a las familias a establecer límites sencillos para utilizar estas herramientas con intención. La tecnología puede explicar, orientar y acompañar. El pensamiento y la decisión final deben seguir perteneciendo al estudiante y a su familia.
